Esta exposición forma parte de una colección divulgativa dedicada al estudio de las rocas, los minerales y los fósiles, con el objetivo de explicar cómo está formada la Tierra y cuáles son los procesos geológicos que han modelado nuestro planeta a lo largo de millones de años.

En primer lugar, se explica qué es un mineral. Un mineral es un sólido natural, inorgánico y homogéneo que posee una composición química definida y una estructura interna ordenada. Cuando esa estructura interna se refleja en una forma externa geométrica hablamos de cristal. En algunos casos, los minerales presentan estructura cristalina interna, aunque no se observe externamente, lo que se conoce como cuerpo cristalino.

Los minerales se clasifican según el sistema de Strunz en diferentes grupos en función de su composición química. Entre ellos destacan los elementos nativos, los sulfuros, los halogenuros, los óxidos e hidróxidos, los carbonatos, los sulfatos, los fosfatos y los silicatos. Estos últimos son especialmente importantes, ya que constituyen la mayor parte de los minerales de la corteza terrestre.

Los silicatos se clasifican según la forma en que se organizan sus unidades estructurales básicas, los tetraedros de sílice. Dependiendo de cómo se agrupen, se distinguen distintos tipos: nesosilicatos, sorosilicatos, ciclosilicatos, inosilicatos, filosilicatos y tectosilicatos.

La exposición también explica qué es una roca, definida como una asociación natural de uno o varios minerales que forma parte de la litosfera terrestre. Las rocas se clasifican según su origen en tres grandes grupos:

  • Rocas ígneas o magmáticas, que se forman por la solidificación del magma. Pueden ser plutónicas (formadas en el interior de la Tierra), volcánicas (en la superficie) o filonianas (en grietas o conductos de la corteza).
  • Rocas sedimentarias, que se originan por la acumulación y consolidación de sedimentos o por procesos químicos y biológicos. Dentro de ellas encontramos rocas detríticas, químicas y orgánicas.
  • Rocas metamórficas, que se producen cuando otras rocas preexistentes sufren cambios debido a altas presiones, temperaturas o la acción de fluidos en el interior de la Tierra.

Estos procesos forman parte del ciclo de las rocas, un conjunto de transformaciones continuas que hacen que los materiales de la corteza terrestre cambien de un tipo de roca a otro con el paso del tiempo.

La exposición también incluye curiosidades geológicas relacionadas con la provincia de Albacete, como la existencia de un edificio volcánico en Cancarix o la presencia de algunas de las rocas más antiguas de la zona en la región de Alcaraz. Además, gran parte del subsuelo de la provincia está formado por rocas sedimentarias que alcanzan varios kilómetros de espesor.

En conjunto, la exposición permite comprender mejor la composición de la Tierra, los procesos geológicos que la transforman y la importancia de los minerales y las rocas en la historia de nuestro planeta.